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¿Qué es lo que debe primar?: Racionalidad Visión del Superintendente Financiero ante la coyuntura actual de crecimiento de la cartera vencida

 

 Nadie duda de la solidez y de la capacidad del sistema financiero colombiano de adaptarse de forma ordenada a los ajustes del menor crecimiento económico, sin embargo, para todos es claro que será un cierre de año complejo. Desde mediados de 2016, la tendencia de crecimiento de la cartera vencida ha mostrado un incremento sostenido lo que la tiene en el centro del debate, a pesar que comparativamente, estos indicadores de deterioro aún se encuentran por debajo de los máximos de la última década. Al cierre del mes de mayo, el saldo total de la cartera bruta del sistema, presentó una variación nominal anual de 6.68%. Por su parte, el indicador de cartera vencida se ubicó en el 4.25% de la cartera total, continuando con la tendencia creciente de los meses anteriores. Explica la superintendencia que “durante el mes la tasa de crecimiento real anual de la cartera vencida total fue de 33.9%, aunque se vio una moderación en la velocidad de su crecimiento con respecto al mes anterior. Esta variación es explicada, principalmente, por la modalidad comercial, cuya cartera vencida se incrementó en 44.8% real anual, siguiendo la tendencia exhibida en los últimos meses, presentando una reducción en la velocidad de deterioro”. Así las cosas, la cartera de créditos está siendo el principal foco de acción de las entidades y la Superintendencia Financiera. Para Jorge Castaño, Superintendente Financiero de Colombia, las cifras son claras, demandan atención y sobretodo una reacción racional y efectiva: “La improvisación o sobrerreacción no son una opción”. El superintendente le apuesta a la visión positiva del “vaso medio lleno”, recalcando que más del 95,75% de la cartera se mantiene al día. Llama la atención además, que de forma paralela, las entidades están constituyendo las provisiones necesarias ante el deterioro. Según cifras de mayo “el indicador de cobertura de la cartera (provisiones/cartera vencida) fue de 122.4%, esto significa que por cada peso de cartera vencida, los establecimientos de crédito tienen 1.22 pesos en provisiones para cubrirlo”. Colombia cuenta con un sistema financiero sólido No hay foro donde no se reconozca la fortaleza del sistema financiero colombiano. Gracias a una estructura institucional sólida y articulada, un modelo de regulación basado en mejores prácticas y estándares internacionales, esquemas de supervisión basado en riesgo e implementación oportuna de los estándares regulatorios de carácter prudencial por parte de las entidades, a pesar del año complejo que afronta el país, el sector financiero continúa consolidándose como uno de los motores de la economía. Según el Dane, entre enero y marzo mientras la economía colombiana creció 1,1 %, cifra inferior a la observada en igual periodo de 2016 cuando la cifra llegó a 2,7 %, el sector financiero creció el 4,4% durante el primer trimestre del año 2017. “La coyuntura devela riesgos e impone retos: debemos anticiparnos a ellos y actuar con responsabilidad”, advierte Jorge Castaño, quien considera tres variable fundamentales para mantener la estabilidad del sistema: Calidad de capital de las entidades crediticias, consistencia de fuentes de fondeo y reconocimiento adecuado de las pérdidas de cartera. Actuar estratégico en la gestión de Riesgos y erradicar las malas prácticas Para el Superintendente “Identificar, valorar, monitorear y controlar” se constituyen en los cuatro pilares de cadena de valor de la Gestión de Riesgos para mitigar los efectos de corto plazo y anticiparse a los de largo plazo: “La toma de decisiones responsables que generen cambios efectivos y hacer lo que mejor saben las entidades: gestionar los riesgos”, además añade “en esencia los riesgos no son diferentes, lo que cambia son los factores que los detonan”. Por su parte, advierte que resulta fundamental la identificación de malas prácticas que puedan exacerbar los riesgos de no pago, entre las que se encuentran: Procesos de reestructuración inadecuados, sobreestimación de capacidad de pago, modelos de calificación débiles, procesos de valoración de garantías, sin metodologías adecuadas, ni parámetros, ni fuentes idóneas, o desactualizadas. 

 

Existen señales positivas Para Jorge Castaño hay señales positivas que llevan a esperar la reactivación del consumo interno y por ende de la dinámica crediticia: • La política monetaria expansiva en un escenario reciente de inflación estable y en descenso (4.3% en mayo vs 8.20% para el mismo mes de 2016), se ha visto reflejada en una disminución en las tasas de interés. • Los nuevos programas de subsidio a la tasa para la compra de vivienda nueva VIS y NO VIS y el inicio de la ejecución de los proyectos de 4G que ya cuentan con cierre financiero definitivo, impulsarán el crecimiento del sector construcción y la economía en su conjunto. • La tasa de desempleo se mantiene controlada. Para abril fue de 8.9%, la más baja desde que hay cifras comparables (2001) y en mayo, aunque subió al 9,4%, se mantiene en rangos controlados, por debajo del 10%. La Cartera Comercial en el centro del monitoreo Para mayo, el saldo total de cartera comercial continúa mostrando crecimientos negativos, con una variación de -1.80% real anual (en términos nominales, la variación fue 2.49%). Detalla la Superintendencia en su informe de mayo que “específicamente, la cartera comercial registró un crecimiento en la cartera vencida de 44.82% real anual que recoge el efecto ya señalado de clientes particulares (Electricaribe) y en adición muestra un deterioro en segmentos como el corporativo, leasing y PyMes, en donde llama la atención el comportamiento del segmento transporte (terrestre) sobre el que las entidades vigiladas hacen un monitoreo específico”. Particularmente frente a la cartera vencida comercial, el superintendente llama la atención sobre el manejo del riesgo en “grandes exposiciones”, lo anterior a la luz de los “eventos aislados” que caracterizaron buena parte de los deterioros en la cartera comercial: “Los casos aislados, las situaciones atípicas o las coyunturas particulares no pueden desviar la atención de lo realmente estructural”, y continúa recordando la célebre expresión… “No existen deudores demasiado grandes para no pagar” (“Too big not to pay”). Explica el Super que “esto va más allá de un tema puramente cuantitativo o contable, involucra la capacidad de reacción de la entidad ante materializaciones de riesgos”, y resalta tres acciones básicas que deben estar en el centro de la gestión de riesgo de todas las entidades: “anticipar posibles desviaciones de los presupuestos iniciales, actuar oportunamente en la definición de controles y toma de medidas dirigidas básicamente a mitigar el impacto o la pérdida”. “Se requieren entonces acciones contundentes para el manejo de los portafolios deteriorados: Efectivos procesos de recuperación, buenas prácticas de reestructuración, y valoración de garantías”, resalta Jorge Castaño. La Cartera Consumo Por modalidad, la cartera de consumo al cierre del mes de mayo se incrementó en 8.29% real anual, la cartera de vivienda lo hizo en 7.74% real anual, al tiempo que la modalidad de microcrédito continuó presentando crecimientos positivos con 2.81% real anual. Con respecto a la mora, la cartera vencida de consumo se incrementó en 27% real anual, la vencida de vivienda en 24,5% y la de microcrédito creció el 14,8%. En el caso particular de la cartera de consumo, los deterioros se han asociado a los segmentos libre inversión y tarjeta de crédito. Con respecto a la cartera de consumo, en opinión del superintendente, “La mayor participación en segmentos con mayor deterioro debe considerar la aplicación de sólidos principios de originación. El crecimiento no puede sustentarse en mayores apuestas de Riesgo”. Respecto a la cartera de Vivienda, para el Super, la gestión de garantías es fundamental: Adecuada valoración y monitoreo Sectorial, son variables de prevención. ¿Qué esperar del Supervisor? Ha sido clara la Superintendencia a la hora de resaltar sus prioridades: Mantener el flujo de crédito a la economía, la estabilidad financiera de largo plazo y la confianza de los consumidores, son los tres aspectos que están en la agenda central de la entidad. Por su parte, y respecto a la Gestión de Riesgos, el plan de trabajo de la Superintenencia tiene su foco puesto en los siguientes cinco aspectos: 1. Provisiones por deterioro (CE026/2012): Incorporar un nuevo parámetro para su activación en función del crecimiento de cartera bruta. (No implica reversión de provisiones). 2. Reestructuraciones: Evaluar las mejores prácticas en la materia, con el fin de que este mecanismo cumpla con su propósito de reactivar la viabilidad financiera de los deudores. 3. Esquema de provisiones de la cartera hipotecaria: Actualizar el esquema en razón a la naturaleza de las garantías, a los porcentajes de cobertura de provisión individual vigentes. 4. Comité de Riesgo de Crédito: El pasado mes de julio fue reactivado el Comité para riesgo de crédito con el fin de generar espacios de discusión franca y técnica alrededor de este tema. De esta manera celebra Jorge Castaño este aspecto: “Bienvenida la discusión argumentada”. 5. Pruebas de estrés: Siguiendo estándares internacionales la Super busca promover la adopción de estos esquemas en todos los establecimientos de crédito en atención a su tamaño, complejidad y naturaleza de sus operaciones.

 

Jorge Castaño

Super Intendente Financiero

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